La historia detrás del anillo de compromiso

en November 13, 2018
"Yo nunca me quito mi anillo de compromiso y tampoco mi argolla de matrimonio. Desde que mi esposo me lo dio, lo uso diario y él también. Fue en el nevado de Toluca justo cuando había mucha nieve,  después de casi cuatro horas de subir, ¡me dio la sorpresa!. Con todo y que teníamos ocho años de relación ¡no me lo esperaba!".
"Me lo dieron en mi casa, en una cena el día que me fueron a pedir. La verdad no me esperaba ese detalle, nunca pensé que él quería darme un anillo. Aún lo tengo, aunque ya no estamos juntos... la verdad me sorprendió, porque me llevó un arreglo de frutas y flores y la sortija. No imaginé que lo fuera así de detallista".
"No, nunca me dieron anillo de matrimonio. Por esa razón, me enojé muchísimo y casi le cancelo la boda. Lo dejé nueve meses. Durante los cuales me rogó, me rogó y me rogó, recibí regalos caros, iba a buscarme a la casa, me mandaba flores, pero... nunca me dio un anillo".
"A mí me han dado dos anillos de compromiso, el primero me lo obsequió un exnovio, cuando ya habíamos terminado, me dijo que el anillo era para mí, que me lo quedará, que no se lo podía dar a nadie más. Con el segundo, los dos estábamos muy contentos, muy felices fue a los nueve meses de andar juntos, finalmente no nos casamos, porque perdió el trabajo y luego murió su mamá. Ahora nos reencontramos, somos amigos y tal vez se retome la relación. No lo sé".
"A mí me lo dio en un restaurante hermoso, estaba muy nerviosa".
"A mí me lo dio el día de mi cumpleaños. No lo esperaba, pensé que ese día me regalaría un perro. Me equivoqué..."
"Recuerdo que me lo puso en un helado... casi me lo como".

Estas son algunas historias de mujeres de nuestro tiempo sobre lo que han significado los anillos de compromiso en su vidas. Algunas no tuvieron la historia tradicional, sino más bien complicada y hasta cardiaca, pero en todas, el anillo dejó un recuerdo de una etapa importante en sus vidas, pudieron haber perdido a su pareja y disolver esa relación, pero el recuerdo de cómo se los regalaron (o no) nunca lo olvidarán. El anillo de compromiso es una de las tradiciones más antiguas y practicadas por las parejas. Sin importar su estatus social o estilo de vida. La historia de la pareja está marcada por la historia de su anillo: ¿Cómo y cuándo, él decidió dar ese paso? ¿En dónde fue? ¿Desde cuándo lo planeó? y el ritual que acompaña esa tradición.

Los egipcios fueron quienes empezaron esta costumbre. Los hombres les entregaban anillos como señal de confianza. Posteriormente en Roma también se utilizó esta tradición, pero eran los padres de la novia a quienes recibían este obsequio como un símbolo del valor que poseía su hija. Cuenta la historia que más tarde se le seguía entregando al padre de la novia un anillo de oro, pero a ella se le entregaba un segundo anillo en forma de llave, que servía para abrir cajas con objetos de valor propiedad de cada familia. También significaba confianza.

Los judíos y los cristianos empezaron a utilizar anillos de compromiso, adquiriendo un sentido de responsabilidad y amor eterno entre los novios. Después más allá de confianza y compromiso se volvió un símbolo de eternidad, sobre todo en occidente. Fue cuando se puso de moda el diamante y la forma redonda (brillante) y como bien dicen los expertos "es casi imposible conseguir que tu novia o prometida no se ofenda si no le regalas un anillo de matrimonio",  hoy en día no importa tal vez el material, ya que últimamente se han diversificado tanto los diseños, pero sin duda es un detalle que tiene siglos de historia y que significa muchísimo para las parejas.

De acuerdo con la tradición el anillo se lleva en el dedo anular de la mano izquierda en él se encuentra la vena amoris, la cual se dice, desde hace cientos de años, conecta directamente al corazón.

Para decir sí acepto, la novia a lo largo de los tiempos ha recibido el tradicional solitario con un diamante montado en platino, oro amarillo o blanco de 14 o 18 quilates. Recordemos los famosos anillos de Lady Di, de zafiro con brillantes o el de Melania Trump de 15 quilates, con un costo de tres millones de dólares o los no menos famosos anillos de Kim Kardashian obsequiado por Kanye West de 15 quilates con un costo estimado de 8 millones de dólares y el que le regaló Jay Z a la cantante Beyoncé de 18 quilates con un valor de 5 millones de dólares.

También existen los menos ostentosos y no tan costosos, pero no menos bellos, como los hechos en plata o hasta caucho con platino con piedras preciosas o perlas, en originales diseños.

También se han vuelto muy populares los anillos con el símbolo del infinito, con un estilo sencillo y juvenil, con él esperamos que nuestra relación también sea infinita. Elegantes y originales son  los que tienen un diamante en forma de corazón, en corte princesa y montados en oro rosado. La variedad es inmensa, lo importante es dar ese paso y sellarlo con ese símbolo de eternidad y amor.

Por: Aída Espinosa Torres